que frío estás...
no te esperaba
mis pasos huérfanos
por la calle me preguntan
y yo, suspendida...
como dentro de una foto color sepia
... al final, te encontré
vos sos... esa blanca ventisca
que viene a saludarme
mientras mi vestido flamea
por el dispuesto cuarto
... después...
caen uvas secas
sobre mi torso trémulo
pero él ya no te reconoce
G. M.
la casa era como el Palacio
ResponderEliminarde una reina abatida por el tiempo